Vista de la iglesia de Rurrenabaque colindante con la plaza principal
Fotografía de Milton Lopez
Allá a orillas del Rio Beni, entre el suelo beniano (del departamento del Beni) muy cercano a la cara tropical del departamento de La Paz (para ser más específico a un cruce de “catraya” o lancha), se encuentra un destino que hoy por hoy es bastante concurrido por turistas nacionales e internacionales. Rurrenabaque, hoy por hoy quinto destino de oferta turística más visitado de nuestro país, Bolivia.
Solamente imagínese rodeado de hermosas mujeres, jóvenes extrovertidos por sus calles. Cambiar la rutina del pan diario por el plátano verde o la yuca, que es algo de seguro Ud. hará (al menos de manera temporal). Pasear en moto-taxis por el asfalto o la tierra. Observar jardines conformados en su gran mayoría por árboles frutales en las viviendas. Pescar en alguno de los ríos colindantes un Bagre, Surubí o un “Pacu” para luego hacerlo preparar de alguna de las diferentes maneras y degustarlo por su paladar. Observar construcciones rústicas y no rústicas de madera, techadas con “jatatal” (hojas de un tipo de especie de palmera) bellísimamente emparejados. Disfrutar de un soleado día en un balneario. Acceder por intermedio de Agencias de Viajes al MADIDI, o a PILÓN LAJAS, e inclusive a LAS PAMPAS. Disfrutar de una noche o atardecer en un boliche. Beber una cerveza con gente del lugar a pleno aire libre. En sí “Rurre” (como le dicen popularmente y con mucho cariño sus pobladores) no es nada difícil de imaginar, pero tampoco difícil de conocer, al llegar a Rurrenebaque e instalarse dentro de alguno de sus establecimientos de hospedaje para comenzar a vivir la aventura.
Rurrenabaque, no en vano es denominado por su población y sus autoridades municipales “Perla turística del Beni”. Es una población bondadosa en atractivos dentro y alrededor suyo, el cual pero, como en toda Bolivia, tiene algunas debilidades (en parte pero no en toda) su infraestructura y sus servicios, mas al final preguntando a su población por establecimientos que sean recomendables, o adquiriendo datos en la oficina de Información Turística (ahora en construcción), e inclusive tomando los servicios de algunas de las Agencias de Viaje serias, uno puede vivir un único instante paradisíaco entre el límite entre los Andes Tropicales y la Selva Amazónica. Rurrenabaque, uno de las localidades que ayudará a cumplir en algo más este sueño que todos deberíamos realizar… CONOCER BOLIVIA VIAJANDO.
Características generales
“Rurre”, está situado a orillas del río Beni en la Provincia José Ballivián del Departamento de Beni. Su población es parlante de las lenguas tacana, aymará, quechua, español y está compuesta por nacidos “cambas” en el espacio y “collas” migrantes de diferentes departamentos ya instalados y abrazados por la población, además de extranjeros residentes ya “nacionalizados”. Las actividades económicas realizadas por sus pobladores giran alrededor del comercio y la prestación de servicios turísticos, la explotación maderera, el comercio formal e informal, la caza, la pesca, y la ganadería y agricultura en menor escala.
Límite de las Serranías Andinas es esta población, a una altura promedio de 229 m.s.n.m, Su clima es caluroso-tropical húmedo, cuya temperatura borda los 30 ºC cambiante entre mayo y agosto por un descenso en la temperatura e incremento en los vientos secos o húmedos. El periodo de lluvias por lo general circunda desde el mes de octubre extendiéndose hasta abril.
Para dar a conocer un poco de la historia de Rurrenabaque podría citarse algunas líneas de la extinta ya revista ¡OH! del Periódico de circulación nacional La Prensa del domingo 21 de octubre de 2006, que indica: “Fue fundado el 2 de febrero de 1844 por Manuel Mendez Abrego, ilustre hombre de negocios, quién instaló un astillero donde construía embarcaciones que transportaban carga a lo largo del río y también construyó la primera molienda, que le dio importancia comercial a la zona. Hubo un gran movimiento en el auge de la goma, quina y oro, y durante la guerra contra Brasil, José Manuel Pando instaló su cuartel en la zona, construyendo la primera red de agua potable.
El franciscano Giovanni Giarelli, proveniente de Apolobamba, había catequizado a los tacanas a partir de 1843, ya que los jesuitas habían sido expulsados de la zona, y le había dado al pueblo el nombre de la Cruz”
El motivo por el cual sus pobladores denominan a la localidad el pueblo de los tres nombres se debe en un principio a la forma en la cual se la denominaba: “Susenabaque”, que en idioma tacana significa laguna de patos. Luego los franciscanos la denominaron: “La Cruz”. Finalmente hoy por hoy es legalmente reconocida y nombrada “Rurrenabaque”, un derivando de la forma en que llamaban a la locación en idioma tacana.
La distancia que separa a Rurrenabaque de la ciudad de La Paz, es de 420 km. En cambio de Trinidad (ciudad situada en el departamento del Beni) a Rurrenabaque existe una distancia de 380 km. El promedio del tiempo de viaje por tierra es de 17 horas desde La Paz y de 16 horas desde Trinidad, pero también es posible llegar al destino por vía aérea desde la ciudad de La Paz. Las líneas aéreas Amazonas y T.A.M. (Transportes Aéreos Militares) son las empresas prestadoras de este servicio último, durando el viaje por aire un tiempo promedio de 40 min.
Rurrenabaque acoge a una gran cantidad de servicios, tanto básicos (infraestructura) de calidad relativa, como servicios complementarios y netamente turísticos de amplia gama entre diferente calidad y costo.
El atractivo de Rurrenabaque
Es a partir de los 80’s del siglo pasado que se visitaba Rurrenabaque. Llegaba gente por intermedio la prestación de servicios ofertados por Agencias de Viaje y Tour Operadoras que de a poco incursionaron en estos espacios aún en tiempos en los que no existía una vinculación más o menos estable en las vías de transporte. El atractivo en aquel entonces eran: Los Safaris (lastimosamente en un inicio fomentando la caza y el comercio de especies salvajes de animales, cosa que inclusive se evidencia a pesar de la normativa prohibitiva de hoy). Lo anterior debido a la gran diversidad existente alrededor, tanto en el departamento del Beni como en el departamento de La Paz. Aquel nuestro suelo boliviano rodeado de tanta belleza natural, no era muy conocido por la población boliviana, ni por la extranjera debido en parte pues a que en no existía vinculación carretera, para luego existir una de relativa calidad, además del Aeropuerto. Pero la verdad no es posible obviar que Rurrenabaque es como hoy la podemos ver, primordialmente debido a la odisea del israelí Yossi Ghinsberg, quién debido a los increíbles avatares de la vida y las personas, se perdió entre la espesura del bosque, para luego ser rescatado y encontrado casi de milagro por Tico Tudela. La experiencia de Yossi lo llevó a relatar tal vivencia en libro denominado “Regreso del Tuichi”, traducido ahora en bastantes lenguas, inspirando de esta forma la visita a este sector y sus alrededores a compatriotas suyos y otros extranjeros en un principio y hasta hoy. El resultado: La obligación en la población de Rurrenabaque y alrededores de tomar más seriamente al turismo, que en estos momentos día a día se va multiplicando.
Actualmente la belleza y riqueza natural de su entorno está compuesto a sus alrededores por: El “Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado MADIDI”, situado en el departamento de La Paz; la “Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen PILÓN LAJAS”, situado en los departamentos del Beni y La Paz; y las “Pampas” o selvas entre Reyes y Santa Rosa. Dentro Rurrenabaque se puede sentir otro ambiente debido a las características peculiares en gran parte de sus construcciones de techo de “jatatal” (muy al estilo tropical por cierto). La gastronomía (comidas y bebidas) de la región, la cual es totalmente fuera de lo común, solo a modo de ejemplo se podría citar al “Dunucuabi” (pescado envuelto en hoja horneado que es acompañado por diferentes guarniciones). Las costumbres agrícolas y ganaderas en mínima escala, no se pueden dejar de lado en las afueras del centro. También es posible acceder a la práctica de la pesca en el río Beni, o la experiencia del rafting, e inclusive del paseo en “catraya” en sus aguas. La diversidad de artesanías en las que se emplea la vegetación diversa de la región y la explicación respecto a como se elaboran las mismas dejan admirado al o la visitante. Alquilar bicicletas para pasear por sus calles, o en otro caso el tomar los servicios de mototaxi para tal recorrido es muy confortante. Pasar un momento solo y al final bien acompañado, o desde ya acompañado en alguno de sus Bares o cafés de prestigio internacional (Bar El Moskito o Café Pachamama) son excelentes momentos, en los que quién lo desee puede disfrutar de una película en ambientes privados, un partido de billar, alguna bebida alcohólica o no alcohólica, bailar o simplemente escuchar música muy diversa. Ascender al mirador para observar al poblado en su plenitud rodeado por su paisaje y de ser posible el practicar Canopy tomando los servicios de una prestadora de servicios del mismo nombre y en el mismo lugar, es una experiencia de adrenalina (alrededor de 1,7 km. de recorrido sobre una altura de hasta 70 m.). En caso de sentir un calor sofocante y el deseo de un refrescante chapuzón, uno bien puede irse al río o si es que desea un ambiente más cómodo tomar los servicios del hasta hoy único balneario del lugar “El Ambaibo”. No es imposible el convivir y establecer contacto con su gente particularizada por su calidez en gran parte de población. Pero por sobre todo como en toda Bolivia siempre lo mejor y lo más atrayente (al menos en el caso mío) es el pasar la festividad en una población, regla sin excepción en Rurrenabaque, pues en su efemérides que como ya se indicó es el 2 de febrero, misma en la que a la vez se venera a la virgen de la Candelaria, uno puede disfrutar de la elección de la Reina del lugar, el “jocheo” de toros (solo los valientes, compuestos por buena parte de su población, se atreven a enfrentar a los bovinos en búsqueda de acceder a grandes premios) inclusive de “yapa” (como le decimos los paceños a aquel incremento gratuito en la adquisición de cualquier producto o servicio, dicho de otra forma el “aumentito”) es seguro el disfrutar de la música y el baile en la presentación al aire libre de orquestas musicales (muy típicas y afamadas del lugar), las cuales tocan por lo general música tropical, quebraditas, además de taquiraris y polcas muy arraigadas en la cultura musical de la región.
Después de estas largas o cortas líneas que por cierto aún no han terminado, para cualquiera Rurrenabaque es capaz de atraer a bolivianos y extranjeros, optando en la actualidad gran parte en visitar esta localidad. “Rurre”, con una cantidad considerable de servicios básicos y complementarios es una población siempre en espera con brazos abiertos a los visitantes. “Rurre” es un centro turístico y a la vez un atractivo en si mismo, el cual tiene bien merecido la fama que hoy por hoy ha ganado, fama debida por sobre todo a sus alrededores, los cuales por enésima vez reitero (y seguiré reiterando), tienen características de biodiversidad casi intacta, entre cuales sobresalen:
- Las Pampas. Localizadas entre los municipios de Reyes y Santa Rosa después de un recorrido en Jeep y “catraya” uno, puede visitar a las Pampas Benianas próximas a Rurrenabaque. Su primordial característica son llanuras con baja vegetación. La principal atracción de las pampas es el río Yucuma, pues en costas de esta corriente el visitante puede observar yacarés (caimanes propios de la región), batos, ñandúes americanos, el delfín rosado de agua dulce (especie típica y única propia del lugar cuya característica primordial es la simpatía hacia el ser humano), capibaras, tapires y tortugas, aves, mariposas. Caminando alrededor del pantano es posible encontrar a las famosas anacondas (que son muy diferentes a como las pintan en las películas, siendo más bien lentas en sus movimientos, animales en reposo una vez cubierta la necesidad de alimentación, pero eso si es cierto, son de dimensiones despampanantes), variedad de monos, entre ellos a los famosos capuchinos, monos araña y aulladores.
La visita a las Pampas requiere de un tiempo aproximado de 2 a 3 días, esto para buen disfrute y encontrar a un número considerable de las especies citadas. Por lo general se arriba al “Albergue Caracoles” a orillas del río Yucuma. Otra forma de establecerse es mediante campamentos. Todas visita siempre debe realizarse en compañía de guías autorizados, prestadores de servicios por intermedio de alguna Agencia de Viajes operadora en Rurrenabaque. El inconveniente más grande durante la visita es el acecho de una gran gama de mosquitos y la picadura que genera una molesta comezón. Para gozar de comodidades necesariamente se tendrían que tomarse los servicios del Albergue. - Pilón Lajas.Con una superficie de 135.000 hectáreas, acogedora de los pueblos T’simane, Mosetene, Quechua y Aymara entre los departamentos de Beni y La Paz, la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen PILÓN LAJAS permite por intermedio del Albergue Mapajo (emprendimiento comunitario) una experiencia de riqueza cultural y de interrelación con las comunidades, participando en las actividades de su vida cotidiana y confección de artesanías. Después de recorrer el río Quiquibey para acomodarse en el Albergue, uno puede además vivir la experiencia de observar Caimanes en paseos nocturnos en canoa, aprender a pescar de la forma tradicional de sus pueblos, pelar arroz y moler el maíz. En sí una práctica muy interesante de Agro-Ecoturismo.
Al igual que en el anterior caso uno puede acceder solamente a Pilón Lajas mediante la toma de lo Servicios del “Albergue Mapajos”, cuyos servicios pueden ser adquiridos por alguna de la Agencias de Viaje que operan en “Rurre”, Mapajos es un albergue donde se puede gozar de una gran cantidad de comodidades.
Madidi. Es “una de las 20 más grandes reservas mundiales de biodiversidad mundial” (catalogación hecha por la “National Geographic”), al cual se puede acceder cruzando el estrecho del Bala. El “Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado MADIDI”, con una extensión de 1.859.750 hectáreas está ubicado entre las provincias Franz Tamayo e Iturralde, al norte del Departamento de La Paz. Se estima que el 11% de todas las aves del mundo se dan cita en estos parajes, con un total de unas 1000 especies y que son comunes en la zona ciertos mamíferos de gran tamaño, raros o difíciles de ver en otras áreas montañosas o amazónicas, como el jaguar (Felis pardalis), el oso de anteojos (Tremarctos ornatus) el tapir o anta (Tapirus terrestris) o varias especies de primates. Todas ellas entre tantas de las innumerables especies por encontrar en su interior. “Chalalán” (emprendimiento ideal del Ecoturismo Comunitario) es una de las pocas prestadoras de Servicios que permiten su ingreso. Un albergue al que es posible su acceso para disfrutar de más de 3 días dentro del parque, esto después de 6 horas más o menos de viaje por “catraya”. Observación y aprendizaje respecto a una gran cantidad de especies, mismas a las que se respeta y no se manipula para el disfrute del turista, muy al contrario, tratando siempre de no irrumpir mediante la observación cuidadosa a las especies animales que dentro el parque habitan.
El Madidi es estrictamente riguroso en lo que respecta a su ingreso, por lo que se puede acceder a él solamente por el intermedio de la prestación de servicio de Agencias de Viaje autorizadas, para ello, el visitante debe tener cuidado de tomar el servicio de una de ellas y así evitarse póstumos problemas. La calidad es muy buena en la prestación de servicios al arribar a “Chalalán” dentro el MADIDI, por lo que sin afán de publicidad, sino a modo de recomendación para quienes deseen practicar lo más próximo a un verdadero Ecoturismo en Bolivia (por la inolvidable experiencia vivida) recomiendo la toma de sus servicios, si es que se tiene el afán de práctica de un turismo responsable con el entorno y el deseo de la toma de una actitud ecológica.
Infraestructura
Rurrenabaque cuenta con todos los servicios básicos. Suministración de energía eléctrica, agua potable, conexión de alcantarillado. Además de otros servicios complementarios como internet, entidades financieras (PRODEM), cabinas telefónicas, establecimientos educativos, gasolineras, un hospital, una terminal de buses, un aeropuerto para avionetas, mototaxis y “catrayas” para trasportarse a sus atractivos aledaños y propios por tierra o agua. La variable respecto a sus servicios, es que los costos duplican en su gran mayoría al coste si hacemos relación a los de la ciudad de La Paz (esto como información para los turistas internos o bolivianos).
Como se indicó ya por vía carretera terrestre, se puede concretar la llegada a “Rurre” ya sea por al ciudad de Trinidad o la ciudad de La Paz
Para ir a Rurrenabaque desde la ciudad de La Paz, uno puede tomar los servicios diarios de transporte público (buses) en la Zona de Villa Fátima, por un precio que oscila de los 8 a 10 $sus.
Servicios Turísticos
Para acceder a Rurrenabaque y los atractivos en sus alrededores de manera organizada, uno puede tomar los servicios de una Agencia de Viajes en la ciudad de La Paz, en Trinidad, o en la misma Rurrenabaque. Otra forma de tomar los servicios de guiaje, alimentación y hospedaje es una vez estando en la población. Dentro las calles “porteñas” uno puede encontrar alimentos y bebidas, discotecas o bares, artesanías, establecimientos hoteleros, empresas comunitarias moto-taxis y “catrayas” de diferentes calidades y precios.
Costos por ingresos
Para acceder a alguno de los atractivos alrededor, tal es el caso de la Reserva Pilón Lajas o el Parque Madidi que lo rodean, uno debe derogar un pago por el ingreso, el cual debe estar incluido en el monto cobrado al tomar los servicios de Agencias de Viaje, quienes se ocupan del trámite y el registro. El pago total derogado por lo general incluye el consumo de diferentes servicios turísticos tomados. Además que se deroga un pequeño monto en Bs. al arribar a la terminal o por el uso del aeropuerto
Cabe redundar en que no se puede acceder a las Áreas Protegidas de manera individual o por ofertas de guías de manera individual, sino solamente mediante prestadoras de servicios teísticos: Albergues, Emprendimientos comunitarios, Agencias de Viaje, los cuales estén autorizados para su operación.
¿Después de todo esto iré alguna vez a Rurrenabaque y sus alrededores?
Rurrenabaque es uno de los destinos con considerable diversidad en la infraestructura y servicios turísticos de Bolivia, por ello es hoy por hoy el quinto destino más visitado en nuestro país, motivo por el cual está también hoy en búsqueda de un incremento en su flujo turístico.
La verdad no todos los servicios ofertados en el lugar son buenos y por ello recomendaría su arribo primordialmente para conocer sus alrededores por intermedio de una Agencia de Viajes confiable, y recomendada, ya sea por amigos o conocidos que ya hayan visitado el lugar (cosa que no puedo hacer en estas líneas por entrar en publicidad no pagada a excepción de los emprendimientos comunitarios ya citados que distribuyen sus ingresos entre la comunidad). Esto lastimosamente me es necesario indicar puesto de que existen Agencias que operan primordialmente en “Las Pampas”, las cuales por intermedio sus “guías” lastiman, dañan y hasta irrumpen de manera nada sostenible en el hábitat, mostrando zoológicos al aire libre en este sector, y maleducando al turista, donde manipular y mal acostumbrar a especies es un problema; pero asimismo en otros casos existen prestadoras de servicios turísticos tratan de evitar aquello, primordialmente dentro Madidi y Pilón Lajas.
Como siempre se da, de seguro existe también el deseo de visita de manera individual, ya sea como “mochilero”, o como turista individual (organizándose uno mismo el viaje) es posible el hacerlo, pero ya dejando de lado o con plena seguridad de no visitar los espacios de diversidad considerados protegidos que alrededor de “Rurre” se encuentran (esto por las restricciones en acceso que existen). Relajarte tanto en mente y cuerpo ya sea solo en Rurrenabaque o en sus alrededores es meta segura a lograr, con tantas actividades y atractivos para conocer y profundizar.
Al final entre tanta letra, teniendo ya algo de conocimiento, por la posibilidad de visita a “Rurre” ya sea por aire o tierra, de manera organizada (mediante Prestadoras de Servicios Turísticos) o individual, Rurrenabaque es un destino a no obviar, en el que uno debe tener cuidado de enamorarse, para luego terminar casándose y viviendo por allá. Después de todo en mi caso ya van tres veces que encontré un motivo para regresar, es que la verdad siempre existe un motivo para regresar.









